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TEXTOS DEL CANTAR DE MÍO CID PARA COMENTAR


3º ESO
A Minaya Álvar Fáñez,          matáronle el caballo;
Bien le socorren          mesnadas de cristianos; 745
La lanza ha quebrado,          a la espada metió mano;
Aunque de pie,          buenos golpes va dando.
Violo mío Cid,          Ruy Díaz el castellano,
Arrimose a un alguacil,          que tenía buen caballo,
Diole tal golpe de espada          con el su diestro brazo, 750
Cortole por la cintura,          el medio echó en el campo;
A Minaya Álvar Fáñez,          íbale a dar el caballo:

Cid

¡Cabalgad, Minaya,          vos sois el mi diestro brazo!
Hoy en este día,          de vos habré gran amparo.
Firmes están los moros,          aún no se van del campo. 755

Narrador

Cabalgó Minaya,          la espada en la mano,
Por estas fuerzas          firmemente lidiando;
A los que alcanza,          valos matando.
Mío Cid Ruy Díaz,          el Campeador contado,
Al rey Fáriz,          tres golpes le había dado; 760
Los dos le fallan          y el uno le ha alcanzado;
Por la loriga abajo,          la sangre destellando;
Volvió las riendas          por írsele del campo.
Por aquel golpe          el ejército es derrotado.


1º BACHILLERATO
10   Nubes y ramas se juntan.   ¡Cuán altos los montes son!
     Rondaban bestias muy fieras   por el monte, alrededor.
     Una clara fuente hallaron,   y un vergel que allí creció;
     mandaron alzar la tienda   Infantes de Carrión.
     Con el bagaje que llevan,   duermen en esta ocasión.
15   En brazos de sus mujeres   les demostraron su amor.
     ¡Qué mal luego lo cumplieron   a la salida del sol!
     Cargan luego las acémilas con los   dones de valor,
      y han recogido la tienda   que de noche los guardó.
      Adelante a sus criados   envían allí los dos.
20   De este modo lo mandaron   los Infantes de Carrión:
      que atrás ninguno quedase,   fuese mujer o varón,
      a no ser sus dos esposas,   doña Elvira y doña Sol,
      que querían recrearse   con ellas a su sabor.
      Todos los demás se han ido,   los cuatro solos. ¡Por Dios!
25  ¡Cuánto mal que imaginaron   Infantes de Carrión!
      —Tenedlo así por muy cierto,   doña Elvira y doña Sol.
      Aquí os escarneceremos   en este fiero rincón,
      y nosotros nos iremos;   quedaréis aquí las dos.
      Ninguna parte tendréis   de las tierras de Carrión.
30    Estas noticias irán   a ese Cid Campeador.
     Ahora nos vengaremos   por la afrenta del León.»
     Allí las pieles y mantos   quitáronles a las dos;
      sólo camisas de seda   sobre el cuerpo les quedó.
     Espuelas tienen calzadas   los traidores de Carrión;
35   en sus manos cogen cinchas,   muy fuertes y duras son.
     Cuando esto vieron las dueñas,   les hablaba doña Sol:
     — don Diego, don Fernando!   Esto os rogamos por Dios:
     ya que tenéis dos espadas,   que tan cortadoras so
     (a la una dicen Colada   y a la otra llaman Tizón).
40   nuestras cabezas cortad;   dadnos martirio a las dos.
     Los moros y los cristianos   juntos dirán a una voz,
     que por lo que merecemos,   no lo recibimos, no.
     Estos tan infames tratos,   no nos los deis a las dos.
     Si aquí somos azotadas,   la vileza es para vos.
45   En juicio o bien en Cortes   responderéis de esta acción.»
      Lo que pedían las dueñas,   de nada allí les sirvió.
     Comienzan a golpearlas   Infantes de Carrión;
      con las cinchas corredizas   las azotan con rigor;
     con las espuelas agudas   les causan un gran dolor;
50   les rasgaron las camisas   y las carnes a las dos;
     allí las telas de seda   limpia sangre las manchó;
     bien que lo sentían ellas   en su mismo corazón.
     Qué ventura sería ésta,   si así lo quisiera Dios,
     que apareciese allí entonces   nuestro Cid Campeador!
55  Tanto allí las azotaron,   que el sentido les faltó;
     las telas de rica seda   sangrientas tienen las dos;
     cansados están de herirlas   los Infantes de Carrión.
     Prueban una y otra vez   quién las azota mejor.
     Ya no podían ni hablar   doña Elvira y doña Sol.
60  En el robledo de Corpes   por muertas quedan las dos.