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Jorge Manrique: Coplas por la muerte de su padre
(fuente: http://lenguayliteraturaensecundaria.blogspot.com.es/2012/10/jorge-manrique-coplas-por-la-muerte-de.html) 
 

VERSIÓN INDISPENSABLE DE AMANCIO PRADA:
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Las Coplas por la muerte de su padre son una elegía escrita por Jorge Manrique en la muerte de su padre, el Maestre de Santiago don Rodrigo Manrique. Escritas, después del 11 de noviembre de 1476, fecha de la muerte de don Rodrigo Manrique, constituye una de las obras capitales de la literatura española.

Esta obra pertenece al género poético de la elegía funeral medieval o planto y es una reflexión sobre la vida, la fama, la fortuna y la muerte con resignación cristiana. Se inspira en los precedentes clásicos y medievales del género y en el Eclesiastés, pero también contiene alusiones a la entonces historia reciente de Castilla.


Fecha de composición

Fueron escritas con posterioridad al 11 de noviembre de 1476, fecha en que se sabe fallece don Rodrigo Manrique, pero pudo haber coplas que ya tenía escritas con anterioridad, quizá entre 1460 y 1470 particularmente las 24 primeras, que son las más generales.

Tema
Lamentan la muerte del padre del autor, Jorge Manrique, remontándose desde la muerte como tema general a los ejemplos de muertes ilustres y finalmente a la muerte del personaje. El poeta, sin romper la unidad de tono, filosofa sobre la inestabilidad de la fortuna, la fugacidad del tiempo, las ilusiones humanas y el poder igualatorio de la muerte a lo largo de cuarenta estrofas llamadas coplas de pie quebrado o sextillas manriqueñas; cada una de ellas es una sextilla doble y tiene, por tanto, doce versos, de los que son octosílabos el primero, segundo, cuarto y quinto y tetrasílabos tercero y sexto.

Se critica el cambio social que se está sufriendo en España en esa época, donde se está produciendo un cambio entre dos mundos completamente diferentes, el mundo feudal (característico de la Edad Media, con sus tres estamentos bien delimitados) está dejando paso al mundo renacentista (Edad Moderna), en el que surgirá una nueva clase social –la burguesía.

Ejemplos:

Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
como se pasa la vida
como se viene la muerte,
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado,
fue mejor.

Al final de la composición la muerte aparece como una gran igualadora que se dirige caballerosamente en un diálogo digno de un libro de caballería:

Buen caballero
dejad el mundo engañoso
y su halago.

Otros temas que aparecen en la obra son:

• El paso inexorable del tiempo (tópico del tempus fugit).

• La vida como camino (tópico del homo viator).

• La vida como un río (tópico del vita flumen).

• La muerte que iguala a todos los hombres, sean ricos o pobres.

• La vanidad de las cosas mundanas (cuestión de la vanitas vanitatis).

• El tópico del Ubi sunt? ("¿Dónde están?") para evidenciar la fugacidad de la vida.

• La descripción de don Rodrigo Manrique y el elogio de sus virtudes como excelente caballero y héroe de la cruzada contra los moros.

• Los tres tipos de vida: terrenal, de la fama y eterna.

Estructura del poema

Se pueden distinguir tres partes:

1ª parte (coplas I-XIV): (sobre la muerte) La primera parte, compuesta por las primeras catorce coplas, es una serie de generalizaciones filosóficas. Se trata más de un sermón filosófico acerca de lo que debemos y no debemos hacer que de una elegía propiamente dicha. Se caracteriza por la reflexión y las metáforas de la vida y de la muerte, siguiendo la idea de San Agustín, fruto de su interpretación de las ideas platónicas, de que esta vida está para usarla como medio para la ascensión al cielo, y no para disfrutarla, así como por el uso de un “yo poético” en primera persona del plural que pretende inculcarnos y hacer sentir como nuestras las ideas que en el poema aparecen.

2ª parte (coplas XV-XXIV): (sobre la gente que ya ha muerto, que ha pasado por este trance) Se da aquí una concreción de las cuestiones teóricas antes expresadas en ejemplos de la vida reciente, ejemplos conocidos por los potenciales lectores del poema. Empleo de la interrogación retórica del ubi sunt( se usa para preguntar por personalidades y bienes ya desaparecidos.) («¿dónde están?», tópico medieval que caracteriza la segunda parte de las Coplas) con mucha frecuencia, siempre en forma de pregunta retórica («¿qué se hicieron?», «¿cuál se para?»), y usualmente tras largas enumeraciones, para mostrar que todas las cosas de este mundo son, al final, perecederas, como la propia vida terrenal. Por último, una característica interesante es que, como pretexto para concretar sus ideas, ajusta cuentas con los enemigos del padre, empleándolos como ejemplos de lo que no debe hacerse.

3ª parte (coplas XXV-XL): (sobre su padre) Es la parte de las Coplas que consiste en la elegía propiamente dicha, y donde por primera vez aparece el padre, del que hasta entonces no habíamos oído hablar. Dentro de esta tercera parte, podemos hacer una segunda división:

o Parte primera: De la copla XXV a la XXXIII. Consiste en un retrato de la vida del padre. El “yo poético” pasa a ser genérico. En estas coplas se ensalza al padre y a sus virtudes, haciendo hincapié en el hecho de que cumplió como el que más con los deberes del estamento al que pertenecía (nobleza) para tener derecho a la vida eterna. Estos deberes consistían en la lucha contra el infiel. Un hecho curioso de esta parte es que su última copla, la treinta y tres, acaba con una coma, no un punto.

o Parte segunda: Abarca desde la copla XXXIV hasta la última, la XL. Podría catalogarse como una suerte de obrita teatral, ya que Manrique cede el “yo poético” a diversos hablantes, la Muerte (que ensalzará al padre, para que las alabanzas a éste no sean siempre puestas en boca de Manrique), o su padre mismo. Nos muestra cómo Rodrigo de Manrique cumple con su deber de “morir bien”, y no oponerse a los designios divinos. Otra característica importantísima es la aparición de una “tercera vida”, la fama, idea fundamentalmente renacentista.

Sentido del poema


• La primera interpretación suya presentaría las Coplas como un poema escrito única y exclusivamente para alabar al padre y todo lo que éste representa. Es decir, se alaba en el poema la nobleza, a quienes siguen los valores cristianos; su padre vivió de acuerdo con ello y, para Manrique, su padre representaría la perfección. Y al revés, al padre se le aplica todo aquello que Manrique considera “bueno” para ensalzar a su padre sobre el resto. Esto se da incluso en el momento de su muerte, cuando tiene lo que en la época se llama un “buen morir”, es decir, afrontar la muerte con serenidad y valentía, ya que es el deseo de Dios. Es por todo lo antes citado que Rodrigo de Manrique se hace merecedor de la “tercera vida”, la fama.

• La otra posible interpretación, menos aceptada, no es sino el empleo de la historia reciente como un pretexto del que Manrique se sirve para alabar a su clan, a la nobleza.

Lenguaje

El léxico del poema es castizo y corriente, en contraste con el muy latinizado puesto de moda en el siglo XV y testimoniado por la parte mayor de las obras de Juan de Mena y el Marqués de Santillana. Es cierto que Manrique introduce cultismos (ficciones, deidad, atender por "esperar", diligencia etcétera), pero lo hace con tan buen tino que la mayoría han sido naturalizados después por la costumbre y pertenecen hoy al habla común. El lenguaje no está fijado aún y por eso se observan algunas vacilaciones en la forma de algunas palabras: alternancia de f- inicial o h- inicial aspirada, non/no, nin/ni, vos/os, e/y etcétera.

Influencia

En los siglos XV y XVI las Coplas de Jorge Manrique gozaron de gran éxito. Las Coplas fueron traducidas a todas las lenguas cultas, e incluso conocieron el honor de una versión a la lengua culta de la época, el latín, y fueron glosadas además por numerosos autores, . Y, en el siglo XX, Antonio Machado la definió como «palabra en el tiempo» y calificó a Manrique de poeta castellano más admirable. Por su parte, en los años 1960, Paco Ibáñez hizo una versión musical del poema, interpretando el ritmo que impone el pie quebrado. Recientemente, en 2010, el compositor e intérprete Amancio Prada, ha musicalizado completo el poema.


El texto

I

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

II

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
mas que duró lo que vio,
pues que todo ha de pasar
por tal manera.

III

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir,
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.