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Modelo de Comentario parcial del Cantar de Mío Cid

Con lágrimas en los ojos, muy fuertemente llorando,
la cabeza atrás volvía y quedábase mirándolos.
Y vio las puertas abiertas, y cerrojos quebrantados,
y vacías las alcándaras sin las pieles, sin los mantos,       [alcándaras: perchas para aves de caza]
sin sus pájaros halcones, sin los azores mudados.
Suspiró entonces el Cid, que eran grandes sus cuidados.
Habló allí como solía, tan bien y tan mesurado:
-Gracias a ti, Señor Padre, Tú que estás en lo más alto,
los que así mi vida han vuelto, mis enemigos son, malos.

(1.- INTRODUCCIÓN:  Elementos del pensamiento, la sociedad y la transmición de la cultura medieval que aparecen en este fragmento.)

2.- En el fragmento predominan  las funciones poética ya que se trata de un texto literario de género narrativo, emotiva dado que el héroe toma la palabra para trasmitir sus sentimientos y representativa porque se describe cómo quedan las posesiones tras el destierro.
3.- El Tema del texto es la situación material y emocional del héroe al ser desterrado.
4. (ESTRUCTURA) En cuanto a la estructura interna del texto diremos que hay tres partes, en la primera se describen las posesiones del Cid (vv. 1-5) y su abandono, en la segunda (vv. 6- 7) se trasmite la tristeza del Campeador y, finalmente, el héroe toma la palabra acusando a los culpables de su estado en los últimos versos.
Por otra parte, la estructura externa es la propia de este subgénero, es decir, la tirada épica; en este caso, es una tirada de nueve versos, de rima asonante en o, y de dieciséis sílabas.
5.- La COHERENCIA del texto se manifiesta en los distintos niveles de la lengua. A  nivel fonético es de destacar la presencia de vocativos en la parte final referidos a Dios que se incluyen dentro del estilo directo, recogiendo así la plegaria del Cid, con ello se consigue máximo dramatismo; con el polisíndeton del principio se marca un ritmo pausado que incide en ese mismo dramatismo. La morfología nominal está protagonizada por los nombres concretos que denominan partes del cuerpo (ojos, cabeza) con las que se trasmite la tristeza del héroe y posesiones que quedan abandonadas (alcándaras, puertas), el único sustantivo abstracto se refiere a la preocupación del Cid por su estado, cuidados, por último, el teocentrismo medieval queda reflejado en el apostrofe a Dios, Señor Padre. Predominan los adjetivos especificativos negativos para reflejar el abandono en el que quedan las propiedades del Cid (vazias, abiertas), también hallamos un epíteto que magnifica la maldad de los enemigos del héroe (malos) y en el adjetivo mesurado se concentra una de las definiciones del protagonista. Como es habitual los tiempos predominantes en este texto narrativo son el pret. prfto. Simple (vio, suspiró) y el impfto. (volvía, quedábase) aunque también encontramos un presente y un pret. pfto. Compuesto en el estilo directo con el que se recogen las palabras del Cid. Alternan los verbos de movimiento con los de estado porque este texto además de narrar cómo inicia el destierro el Cid nos trasmite sus sentimientos. A nivel sintáctico, destacamos  el paralelismo. Finalmente, hallamos figuras literarias propias del género