COMENTARIO “A UN OLMO
SECO” de Machado
(Introducción, tema y
estructura interna –trabajados en clase-; incluimos aquí la redacción de la estructura
externa, comentario lingüístico y conclusión)
Machado recoge el gusto noventayochista de centrar el tema de España a
partir de los paisajes y de las personas humildes de España, tales como el
“leñador” y “ carpintero”, que son los que protagonizan la llamada intrahistoria.
Este poema está formado por treinta versos de arte mayor y menor, endecasílabos
y heptasílabos en combinación de rima consonante libre lo que configura el
poema como una silva, con predominio de las estrofas de cuatro versos con rima
alterada(A-B-A-B). Esta estrofa refleja la sencillez y el apego a la tradición
literaria que buscan los del 98.
En su fonética destacan las aliteraciones en /s/ (vv. 3-4) y /r/ (vv. 12-
24) que reflejan el suave sentimiento de la esperanza o el efecto devastador de
la naturaleza y el hombre. También las exclamaciones –a veces, con apóstrofe al
olmo- que recogen el deseo del poeta de
que esa misma esperanza alimente su corazón.
A nivel morfológico, el estilo que se presenta en el poema es totalmente
nominal, con predominio de sustantivos y adjetivos y muy pocos verbos, lo que
imprime un ritmo lento. Nombres y adjetivos pertenecen a un léxico de carácter
popular y, a diferencia de otros poemas del autor, en este no hay un léxico
arcaico o rural. Esto ayuda a que el poema sea claro y sencillo. En el poema se
pueden diferenciar cuatro campos semánticos. El primero es el color :
“amarillento”, “blancas”, “grises”,” rojo” , “blancas” ,” verdecida”, permiten la
descripción de elementos del árbol. El segundo es la vejez: “centenario”,
“podrido”, “polvoriento”, “viejo”, “hendido”, que definen la situación del
olmo. En tercer lugar, la naturaleza destructora: “rayo”, “sol”,
“luz”,”lluvia”,. Y por último encontramos elementos de la topografía “valles”,
“barrancas”, “ribera”,”sierra”.
En la primera estrofa solamente aparece un verbo (han salido). Los
tiempos verbales del texto son: el presente (en la primera y tercera parte)
para describir al olmo en su actual estado y el deseo del poeta –en clara referencia
al yo poético- (quiero, “mi corazón espera”), en subjuntivo en la
segunda parte (adelanto de lo que ocurrirá al árbol), y el futuro que anuncia
el destino trágico del olmo. Como vemos, el poema tiene dos modos verbales, por
un lado, el modo indicativo, con el que se expresa un hecho real y, por otro,
el subjuntivo de la segunda parte que refleja lo probable (el destino trágico
del árbol). La presencia de adjetivos especificativos hace que el poema tenga
un valor descriptivo propio del autor y del movimiento literario.
A nivel sintáctico, lo más destacable es la aparición de un largo periodo
oracional complejo que abarcaría las dos últimas partes. Las oraciones
subordinadas adverbiales de tiempo que comienzan con “Antes que…” dependerían
de la oración principal que tiene como verbo quiero. Se crea así una
estructura sintáctica que genera gran cohesión en el texto y un hermoso efecto
rítmico y poético. También señalamos en los versos tres y cuatro “con las
lluvias de abril y el sol de mayo / algunas hojas verdes le han salido” un
hipérbaton para cambiar el orden normal de la frase y darnos una ontraposición
con los dos primeros versos.
En cuanto a las figuras literarias el poema es una gran metáfora. Los
símbolos más destacados, que usa Machado en toda su obra poética, son el “río”
que hace referencia a la vida, al paso del tiempo, el “mar”, que significa la
muerte, y la” primavera”, que es la esperanza. Los “valles” y “barrancas” simbolizarían
los caminos complicados de la vida, el día a día y el futuro próximo, en la
poética de Machado. En el verso doce y trece “ejército de hormigas en
hilera va trepando por él” podría aludir a lo negativo que aparece en la
vida y “las arañas” serían las urdidoras de esos recuerdos negativos. Estos dos
sustantivos usados con valor connotativo, “arañas” es un tipo de insecto
considerado negativamente, de la misma manera que “ejército de hormigas” está
marcado negativamente con un matiz de invasión. También podemos encontrar el
“hacha del leñador” como elemento negativo que simboliza la destrucción de la
naturaleza.
Para concluir, señalaremos que Machado se convierte en alambique que mezcla
tradiciones literarias diversas, aunando tradición y modernidad. Los símbolos
del río y mar nos recuerdan a las Coplas manriqueñas donde el poeta del s. XV
ya les daba el mismo valor que destaca Machado. Por otro lado, la modernidad,
reflejada en el movimiento simbolista francés, tan conocido y admirado por
nuestro autor, aparece en otras tantas referencias simbólicas que hemos
comentado. A ello añadiríamos la influencia del tratamiento del paisaje como
reflejo del estado anímico del poeta de los románticos. La sencillez y la perfección
formal serán las señas de identidad de la poética machadiana.
